Si hay una isla española a la que tengo un especial aprecio es, sin duda, Tenerife.

Hace muchos años viví una larga temporada en Tenerife, lo que me permitió descubrir sus más destacados rincones.

Visto desde la península, si un problema tienen las islas Canarias es que no son suficientemente conocidas y apreciadas desde el punto de vista turístico por el resto de los españoles.

Cierto que volar a Canarias no es precisamente barato, pero si aún no conoces estas islas, te diré que son una verdadera joya, y no me refiero al típico turismo de sol y playa, sino desde el punto de vista paisajístico e incluso cultural.

Te adelanto que hay pocos lugares en el mundo con sus peculiares características geológicas y de flora, con una gran cantidad de variedades autóctonas. Lo más parecido en nuestro planeata a las Canarias serían las isla de Hawai.

Además, las Canarias muestran grandes diferencias entre las distintas islas: Para nada es lo mismo, por ejemplo, viajar a Lanzarote que a La Gomera.

Ahora bien, desde mi punto de vista, Tenerife es el enclave ideal para empezar a conocer las Canarias, pues dicha isla es la que concentra una mayor diversidad paisajística y cultural que encontrarás dispersa en el resto de las islas.

Izaña, Tenerife
Izaña, Tenerife

Te voy a señalar varios rincones que debes de descubrir en tu viaje a Tenerife.

En primer lugar, los paisajes volcánicos, pues si hay una característica común en todas las islas Canarias es su carácter volcánico.

En Tenerife debes subir a las Cañadas del Teide, el gran valle que se extiende al pie de la montaña más alta del territorio español, donde el astronauta Neil Armstrong comentó que era lo más parecido a la Luna que había encontrado en nuestro planeta.

En las Cañadas circularás entre antiguos ríos de lava, pero la verdadera magnitud la podrás ver subiendo en el teleférico al Teide, desde cuyo mirador podrás divisar incluso otras islas cercanas.

Ten en cuenta que si no quieres limitarte a pasear por los senderos que rodean la estación del teleférico y deseas subir al punto más alto del Teide, deberás solicitar permiso oficial con antelación a tu visita.

Desde la zona alta de la isla encontrarás miradores hacia el norte de la misma que te permitirán apreciar el espectacular mar de nubes que durante buena parte del año cubren el valle de la Orotava.

Precisamente es en esta zona noroeste de la isla donde podrás disfrutar de paisajes tropicales y donde las plantaciones de plátanos toman todo el protagonismo.

En el valle de la Orotava se encuentra el puerto de la Cruz, población que era hace unas décadas el principal punto turístico de la isla de Tenerife.

Y no lejos puedes visitar el muy interesante pueblo costero de Garachico, al pie de la ladera norte del Teide, y donde aún puedes ver un río de lava de una antigua erupción que llegó hasta el mar.

garachico
Garachico

Pero precisamente no tener seguro de sol en el puerto de la Cruz llevó en su día a la construcción del aeropuerto del Sur y al gran desarrollo del turismo de sol y playa de la zona de playa de las Américas, los Cristianos y los Gigantes.

No son las grandes playas de dunas de Fuerteventura o Gran Canaria, pero ahí encontrarás grandes resorts vacacionales y modernas y lujosas instalaciones turísticas.

En esa zona también puedes ver paisajes que realmente valen la pena, en concreto en el cercano Barranco de Masca en el parque de Teno.

barrancomasca
Barranco La Masca

Y desde el punto de vista paisajístico no quiero dejar de recomendarte una ruta por una zona muy poco conocida, la que te lleva desde Santa Cruz hasta San Andrés para por la zona natural del macizo de Anaga llegar hasta La Laguna. Verás espectaculares paisajes en una zona que recientemente ha sido declarada Reserva de la Biosfera.

La Laguna
La Laguna

Finalmente, desde el punto de vista cultural, tu viaje a Tenerife debe tener como foco principal la visita de La Laguna, la que fuera primera capital de la isla y que ahora ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Su trazado de ciudad moderna ya en el siglo XVI sirvió de referente para la construcción de las ciudades americanas.

Ahora vas a encontrar una pequeña ciudad universitaria con gran encanto y mucho ambiente, y en tu paseo por la zona peatonal de su centro histórico podrás ver numerosas iglesias y palacetes que te muestran el auge que La Laguna tuvo en aquella época de las expediciones hacia el Nuevo Mundo.

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