De primero, el postre. De segundo, el postre. Y de tercero y de postre, otro postre. Querido viajero, bienvenido al restaurante más dulce del mundo.

Chocolate y regaliz con albaricoque y queso de cabra

Chocolate y regaliz con albaricoque y queso de cabra, ahí es nada. Es obvio que sólo la imagen ha activado nuestras endorfinas y nos ha hecho relamernos frente a la pantalla, pero… ¿te imaginas un restaurante en el que esta combinación de suculentas palabras se plasme en forma de plato, sin que sea necesariamente un postre con el que poner el broche final a una deliciosa comida? Pues lo que hasta ahora teníamos que conformarnos con soñar puede ser realidad si visitas Espai Sucre, un auténtico restaurante de postres que hace las delicias de los más golosos, fácilmente reconocibles porque cuando salen a un restaurante, se pasan toda la comida o cena mirando de reojo la carta de postres, deseando que los compañeros de mesa se terminen el filete para pasar a los dulces.

Para sentarte a la mesa de este templo gastronómico hay que viajar hasta Barcelona y dejarse guiar por su inconfundible aroma hasta la calle Princesa, 53. Allí reina sin competidores el único restaurante de postres del mundo, una arriesgada pero exitosa idea fruto de las creativas mentes y exigentes paladares de Jordi Butrón, que con la ayuda de sus socios Xano Saguer, Reme Butrón y Guillem Vicente, ha conseguido construir el paraíso sin límites para todos los amantes del dulce.

Una carta básicamente de platos dulces, esto es lo que prometen en Espai Sucre. Y lo consiguen, porque no hay otro lugar en el mundo donde puedas pedir un arroz de calamar con flan de azafrán y fruta de la pasión, un sorbete de manzana con apio y anís verde o un bizcocho de caramelo, helado de oliva negra y café con anís y naranja. Y aunque la apariencia sea la de cualquier plato salado, aquí nada le hace sombra al azúcar.  De hecho, tanto lo exaltan que también han creado la escuela de Espai Sucre, dirigida a todos aquellos para los que el dulce es mucho más que la alquimia perfecta entre varios ingredientes.

Escuela de Espai Sucre

¿Te imaginas estudiar el postre como quien estudia Matemáticas o Historia? Todos pondríamos nuestro empeño en suspender para volver a examinarnos en septiembre, y si es de la parte práctica el esfuerzo sería todavía mayor. Pero fuera de bromas, resulta loable la labor de la escuela de Espai Sucre de reivindicar el postre desde el punto de vista didáctico y pedagógico, basando su enseñanza en tres aspectos fundamentales, como son el conocimiento de la materia prima con la que se trabaja, el dominio de las técnicas de elaboración tanto actuales como tradicionales, y por último, el criterio para procesar y gestionar toda esta información y conocimientos.

Para Espai Sucre la pastelería es una formación continua, y por poner sólo un par de ejemplos de los muchos cursos que se ofertan, en octubre y con un máximo de 10 alumnos, Ricard Martínez impartirá un curso de postres fáciles, pero no por ello menos sorprendentes y deliciosos. También él será el encargado de un curso sobre postres en vaso, empleando para ello una diversidad de técnicas y sabores que los alumnos podrán aplicar en catering, pastelería o simplemente en sus casas para sorprender a los invitados, o auto-darse un homenaje, que nunca está de más.

Chef Jordi Brutón

Nadie pone en duda que el chef barcelonés Jordi Brutón, director de Espai Sucre, haya revolucionado el mundo de la repostería. Y lo ha hecho confeccionando diferentes menús con la pretensión de agradar a todos los paladares. Así, puedes elegir entre un menú pequeño (35€ más IVA), compuesto por tres postres, o un menú grande (45€ más IVA), que incluye cinco degustaciones. Para los que no pueden vivir sin chocolate, está el menú chocolate (42€ más IVA), con delicias como chocolate con vinagre, fresa, menta y pimienta, helado de plátano con cremoso de chocolate y nuez moscada, y chocolate caliente con especias para concluir. Pero si te van más los lácteos, apuesta entonces por el menú quesos (39€ más IVA), con tarta de queso de cabra con frambuesa, pimiento rojo y jengibre, bizcocho de aceite virgen extra, melocotón blanco, oliva verde y San Simón, y por último bizcocho y helado de maíz, queso fresco y piña. Y la opción por excelencia para los que quieren probar un poco de todo la ofrecen los dos menús degustación, de 50€ y 55€, que ha diseñado el restaurante. ¿Sería demasiada locura pedir los dos? Lo que está claro es que tu dentista iba a frotarse las manos.

Te hemos contado el qué y el dónde, así que a estas alturas debes de estar impaciente por conocer el cuándo. Pues toma buena nota, porque aunque puedes acudir hasta aquí todos los días de la semana, si lo haces el lunes, miércoles o domingo, lo encontrarás cerrado. El horario de atención al público es de 21:00 a 23:30 los martes y los jueves, y los viernes y sábados hay dos turnos. El primero empieza a las 20:30 y el segundo lo hace a las 22:30. Y si quieres también puedes reservar un salón privado para 12 comensales y disfrutar de estas delicias en ‘petit comité’, aunque en el salón principal, con capacidad para 30 personas, tampoco ibas a sentirte muy observado.

Y si estás pensando en algo más ligero que no puedas acusar de empalagoso, te alegrará saber que en Espai Sucre también puedes tapear, pero por supuesto, todas serán tapas dulces. Te recomendamos la tapa ‘Chocoadicto’, con cacao, fruta de la pasión y pimienta. Si no eras adicto al chocolate, quizás empieces a serlo después de probarlo.

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