Europa cuenta con kilómetros de arenales entre los que seguro que encuentras tu rincón perfecto. Aquí va la lista de algunas de las más asombrosas.

Algarve portugues

1. Algar de Benagil, Algarve (Portugal)
Aguas claras y cálidas que bañan playas enmarcadas por pequeños pueblos pesqueros, balnearios y urbanizaciones turísticas son sólo algunos de los atractivos del Algarve, una de las zonas del litoral portugués más afamadas. Aunque en este caso os vamos a proponer la playa de Algar de Benagil, que más que una playa, es una magnífica gruta a la que únicamente se puede acceder por mar. En este recóndito paraíso del Algarve portugués no es necesario ir con sombrilla ni ir temprano para coger sitio.

2. Playa de Saleccia, Córcega (Francia)
La isla de Córcega sorprende por su excepcional paisaje de contrastes. La zona del litoral es amplia, gozando de magníficas playas en algunas partes, en otras, es escasa y rápidamente se eleva convertida en altas montañas. La ubicación de la isla, más cercana a la zona climática cálida, hace de Córcega el sitio de playa más atractivo a lo largo del año, como la playa de Saleccia, de más de un kilómetro de largo. Para acceder a este idílico arenal primero se debe coger un barco hasta la playa de Loto, situada al norte de la isla, y desde allí se debe caminar durante aproximadamente unos 40 minutos. En esta playa, además, se rodó en 1962 la película “El día más largo”.

3. Playas de Aegina (Grecia)
Historia, playas, tabernas, ocio… De todo eso y mucho más puede presumir Aegina, una pequeña y encantadora isla griega, situada a escasamente una hora en barco desde el ateniense puerto de El Pireo. Antigua rival de Atenas, esta isla acoge hoy la segunda residencia de infinidad de atenienses ya que cuenta con encantadoras playas tranquilas de aguas azules.

Y es que uno de los mayores encantos de Aegina son sus playas, con esas cristalinas, refrescantes y cálidas aguas azules del Golfo Sarónico, que baña las costas del Peloponeso. Otra de las señas de identidad griega de esta isla es su gastronomía, variada y típicamente mediterránea, dispuesta a deleitar a los más exigentes paladares, sentados en las tabernas a pie de playa…

playa Galicia

4. Playa de las Catedrales (Galicia)
Esta singular playa, ubicada entre las localidades de Ribadeo y Foz, alberga unos asombrosos acantilados con formas de arcos que llegan a alcanzar los 30 metros de altura. Además tiene la singularidad de que durante unas horas, las frondosas laderas verdes que abrazan la ría del Eo, a unos 10 kilómetros de Ribadeo, dejan paso a desafiantes acantilados que han ido erosionando el agua y el viento durante miles de años.
Es sin duda un paisaje inusitado que durante la marea alta se transforma en una pequeña e idílica playa de arena fina y en el que con la retirada de las aguas se aprecian enormes arcos, parecidos a los de una catedral, de ahí su sobrenombre, grutas marinas de varios metros, columnas, islotes y estrechos pasillos de arena que se abren paso entre grandes moles de rocas calizas.

5. Cala Fornells (Menorca)
En la costa norte de Menorca está la bella Cala Fornells. Agua limpia y sin oleaje, temperatura templada, arena fina y playas tranquilas son algunos de los encantos de este rincón inolvidable. La bahía de Fornells es el único puerto natural en esta zona de costa aún virgen y en el pequeño puerto se sigue pescando langosta. El paisaje que rodea la cala es rocoso y con altos acantilados de piedra sacudidos por el viento del norte de la Sierra de la Tramontana.

6. Playa de Zlatni Rat (Croacia)
Esta tranquila playa, de no más de 600 metros, está bañada por las azuladas aguas del mar Adriático. Es ideal para los surfistas, principalmente, la zona de la punta de la lengua, donde es habitual que haya más corriente. Junto a este rinconcito croata se encuentra el bello pueblo de Bol.

7. Playa de Rodas, Islas Cíes (Galicia)
Muy parecida a los arenales caribeños, esta maravillosa playa de arena blanca y agua color turquesa es la más grande del Parque Natural de las Islas Cíes. Franqueada por enormes pinos, aquí es posible ver mejillones y percebes. Para llegar a ella, tienes que coger un barco desde los puertos de Vigo y Cangas.

8. Playa de Reynisfjara (Islandia)
Esta playa no es la típica para pasarse unas vacaciones tirado a la bartola en su arena negra o darse chapuzones en sus frías aguas. Este arenal es ideal para dar largos paseos contemplando los dos menhires que emergen del océano justo enfrente. Dos monumentos prehistóricos, que según las leyendas locales, eran dos troles que se convirtieron en piedra al amanecer.

9. Playa de los conejos, Sicilia (Italia)
De difícil acceso como la mayoría de los paradisíacos arenales europeos, esta playa se encuentra al sur de la isla. Es un lugar tan asombroso que aún las tortugas arriban sus costas para enterrar sus huevos. Si realizas submarinismo o snorkel, aléjate un poco de la costa, donde podrás darte un chapuzón junto a delfines y mantarrayas.

10. Playa Olüdeniz (Turquía)
Rodeada de montañas y acariciada por las aguas cristalinas del mar Egeo, esta playa es la más espectacular de la costa turca. Esta asombrosa laguna, de más de 5 kilómetros, se encuentra en la provincia de Mugla.

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