En las estaciones de Suiza también es posible practicar otros deportes blancos como el snowboard o parapente, dar paseos en trineos o realizar largas travesías.

Suiza en invierno

Los Alpes Suizos presentan un singular paisaje de casas tradicionales de montaña, construidas en piedra y madera, enmarcadas por altas montañas y surcadas por más de cuatrocientos kilómetros de pistas y senderos para practicar deportes en contacto con la naturaleza invernal.

Estación de Grindelwald

Grindelwald se localiza en la hermosa región montañosa de la Jungfrau, enmarcada por las cumbres del famoso Eiger, el Mönch y Jungfrau, y rodeada a sus pies de paisajes salpicados por lagos e impresionante orografía.

Los aficionados al esquí que deseen disfrutar de pistas largas y sin dificultades tienen en Grindelwald y la Jungfrau Region un paraíso nevado. De las pistas de la zona destacan las de Männlichen, que conectan con la zona de Wengen. Son pistas largas y las vistas que se obtienen desde ellas son inolvidables.

El espectacular enclave de la localidad de Grindelwald es uno de sus mayores atractivos turísticos, un pueblo asentado en un valle al que se precipitan las laderas blancas de altas cimas. La arquitectura tradicional suiza caracteriza el centro urbano del pueblo, construido con mucho encanto. Otro de los atractivos de la estación y el pueblo son las interesantes excursiones que se pueden realizar por sus alrededores, como visitar las ciudades de Berna e Interlaken y las pistas específicas de trineos.

estación de esquí suiza

Estación de Zermatt

Zermatt es la “estación” más meridional de Suiza y se encuentra a los pies del impresionante pico Matterhorn (Monte Cervino) posiblemente una de las montañas más bellas y fotografiadas del mundo y está rodeada de 38 cuatromiles, que protegen este curioso enclave de los vientos y hacen que su clima resulte bastante agradable. Este magnífico complejo invernal se localiza en el sur de Suiza, en la región de  Valais a una altitud de 1620 metros. La zona esquiable suiza puede dividirse en tres zonas (las dos primeras enlazan entre si mediante pistas y remontes, y la tercera con skibus): Sunnega-Rothrn, con acceso rápido mediante funicular subterráneo a zonas de dificultad media; Gornergrat, con el histórico y obligado tren de cremallera a la zona de los glaciares con pistas “faciles” y desde donde se accede a Stockhorn-Hohtalli zona reservada a buenos esquiadores y Klein-Matherhorm, que acerca a la zona del glaciar Theodul que a su vez es la puerta de acceso a la parte italiana del dominio con pistas variadas y de todos los niveles.

Estación de Verbier

En el corazón de la cordillera de los Alpes, a unos 1.500 metros de altitud, se extiende Verbier, en la región de Val de Bagres. Verbier forma parte de la gran estación de los 4 Vallées, en la que se incluyen las estaciones de Thyon, Nendaz, Veysonnaz y La Tzoumaz. Los 4 Valles ofrecen, además de sus 412 kilómetros de pistas esquiables, 92 diferentes remontes, entre telesillas, telecabinas, telesquíes y teleféricos. La cumbre más alta de la zona es Mont Fort, situada a 3.330 de altitud. Desde aquí, se puede contemplar una extraordinaria vista del Mont Blanc, el pico más alto de Europa, con sus 4.807 metros de altura sobre el nivel del mar. Verbier es una excelente estación para los esquiadores expertos, pues cuenta con numerosas pistas rojas, negras y con itinerarios de gran dificultad que están señalizados y son accesibles por remontes. Las mejores son las pistas que rodean el Mont Fort. También merece la pena descender por las diferentes vías del Mont Gelé, de La Chaux o de Chassoure, donde se encuentra posiblemente la pista más difícil de la zona: Chassoure-Tortin, de tres kilómetros de longitud y tiene un desnivel de 700 metros. Para los principiantes y esquiadores de nivel intermedio, Verbier les ofrece la posibilidad de sentirse cómodos y aprender con múltiples diversiones.

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