Si has esperado hasta el noveno mes del año para disfrutar de tus vacaciones, tendrás una innumerable lista de ventajas frente a los que se decantaron por la temporada alta.

Ya sea porque has elegido septiembre como mes de vacaciones o porque aún te queda algún día libre por disfrutar, ¡estás de enhorabuena! Viajar una vez finalizado el mes de agosto implica muchas ventajas. La primera, hay menos gente. Piensa en tu playa española favorita, ahora ve sumando gente que llega a pasar sus vacaciones. En septiembre eso no pasa; las playas, hoteles e instalaciones relacionadas con el ocio están más tranquilas. Además, la temperatura es más suave. Aunque todavía se mantiene el calor del verano, el termómetro desciende y podrás dejar que el sol dore tu piel sin sufrir las temperaturas extremas de julio y agosto. Y por último, pero no menos importante, conseguirás bajar el presupuesto de las vacaciones. En los últimos coletazos del verano e inicios del otoño encontrarás infinidad de ofertas para aprovechar esos días a un precio hasta un 40% inferior.

Podríamos seguir horas haciendo un listado de las ventajas de las que disfrutan aquellos que dejan el sol para un poco más tarde, pero mejor vamos a pensar dónde podremos disfrutar de la tumbona en estas fechas. Cierra los ojos, imagínate ya en la arena y comienza nuestra ruta de playas por un trío infalible: Tarifa, Fuerteventura y Formentera.

Tarifa, entre la historia y el viento

La costa andaluza siempre llena de alegría a todo aquel que la visita: la gente, el ambiente, el color, sus amplias playas… Además, los apasionados de la historia encontrarán en Tarifa un gran reclamo para sus vacaciones, ya que ha sido una ciudad clave en la que han dejado huella todos los pueblos que han habitado la península. En la playa de Bolonia, con sus 3.800 metros de arenal, podrás disfrutar de eternos paseos al atardecer. Eso sí, reserva al menos unas horas para hacer dos visitas imprescindibles. La primera para conocer las impresionantes ruinas de la antigua ciudad romana de Baelo Claudia (el estado de conservación de la ciudad te sorprenderá). Y la segunda, el Monumento Natural Duna de Bolonia, una duna de más de 30 metros de altura donde podrás perderte entre montañas de arena.

Considerada una de las playas más bonitas de España, la de Valdevaqueros es el destino preferido para los amantes del ‘wind’ y del ‘kitesurf’ de Europa. Sus 4.000 metros de extensión están poco urbanizados y alejados de grandes núcleos de población. También encontrarás escuelas de ‘wind’, ‘kite’ y ‘paddle surf’. Si quieres practicar algunos de estos deportes, este será, sin duda, tu destino en septiembre.

Playa de Valdevaqueros
Playa de Valdevaqueros

Formentera, la isla tranquila

Las Islas Baleares no descansan en verano. Son una fiesta continua en julio y agosto. Pero en septiembre el ritmo baja, especialmente en Formentera, donde se respira tranquilidad en cada una de sus calas. En Es Racó de S’Alga no encontrarás distracción alguna. En esta playa paradisíaca no hay construcciones alrededor, tan solo un pequeño oasis de aguas cristalinas en isla de Espalmador, a unos 200 metros de Formentera. Toda su costa está protegida ya que forma parte del Parque Natural de Ses Salines. Si buscas escapar a un lugar tranquilo y sin ruidos, este será sin duda el retiro perfecto.

El Mediterráneo desde una casa de Formentera
El Mediterráneo desde una casa de Formentera

Ses Illetes, por su parte, es una de las playas más conocidas de la isla. Seguramente hayas visto infinidad de fotografías de sus aguas y arenas mezclándose para dar lugar a una de las playas más bonitas y concurridas. Durante el mes de septiembre te podrás dejar dorar al sol de Formentera con más tranquilidad. Y una pista más en la isla pitiusa, Cala des Mort. Su reducido tamaño hace que sea difícil acceder en los meses de mayor turismo, sin embargo, durante el noveno mes del año puedes visitar esta cala de aguas cristalinas y arenas blancas que hará que no quieras volver de tus vacaciones.

Ses Illetes en Formentera
Ses Illetes en Formentera

Fuerteventura, afortunada y salvaje

Las Islas Canarias tienen una personalidad propia que se transmite en cada una de las siete islas que conforman el archipiélago. Te proponemos Fuerteventura para que inicies ese vínculo que te hará volver siempre a las islas afortunadas. Una suerte que reside en sus temperaturas templadas durante todo el año. Por eso, si no pudiste visitarlas en verano, aún estás a tiempo de una escapada.

Para iniciar tu viaje puedes apostar por Isla de Lobos, un pequeño islote bañado por el océano Atlántico que está situado al norte de Fuerteventura. Debe su nombre a las focas monje (lobos marinos) que la habitaban en el pasado, aunque ahora se encuentran en peligro de extinción. Toda la isla está protegida en la actualidad, dando lugar al Parque Natural del Islote de Lobos, donde encontrarás innumerables especies terrestres y marinas. Otra buena alternativa es Cofete, en estado casi virgen, con accesos complicados y alejados de la población. Cuando llegues a esta playa entenderás porqué está en esta lista. Para llegar a este paraíso es necesario contar con un vehículo (o alquilarlo) y atravesar las montañas que lo protegen. La excursión merece la pena.

Isla de lobos en Fuerteventura
Isla de lobos en Fuerteventura

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