Que el cambio de estación no te pille en casa. Viaja y conoce de qué formas tan variadas se celebra en algunos destinos la llegada de la época de las flores.

Es ese momento del año en el que el paisaje cambia de gris a technicolor y eso propicia que a lo largo del mundo se celebren festivales y eventos para festejar su llegada. Te proponemos que conozcas algunos en diferentes puntos del planeta. La principal particularidad de la primavera es el florecimiento de los árboles. Los más llamativos a lo largo de todo el mundo son los cerezos, cuyas flores en tonalidades que van del blanco al rosado claro inundan cada lugar donde se encuentren. En este caso te recomendamos Washington. La capital norteamericana posee una gran plantación de cerezos provenientes del país del sol naciente. Aunque las relaciones entre Japón y Estados Unidos no siempre han sido idílicas hubo un tiempo en que era diferente. Fue el 27 de marzo de 1912 cuando el alcalde de Tokio, Yukio Ozaki, donó 3.000 cerezos japoneses (muy respetados y protagonistas del festival anual ‘Hanami’ que se celebra en todo Japón) a la ciudad en señal de amistad.

Hoy en día siguen floreciendo anualmente en la Cuenca Tidal, a orillas del río Potomac, y dan una imagen muy distinta y colorida a los monumentos dedicados a Jefferson, Washington y Lincoln. Este acontecimiento dura dos semanas y tal es la importancia para la ciudad que en los años 30, y para conmemorar este día de unión entre naciones, se creó el Festival Nacional de los Cerezos en Flor (‘National Cherry Blossom Festival’). Tres semanas de eventos (del 20 de marzo al 17 de abril) donde la cultura nipona es el hilo conductor: degustaciones de ‘sushi’ y ‘sake’, tours en bicicleta por el parque Parque West Potomac, desfiles de kimonos, bailes tradicionales y artes marciales, así como exposiciones de arte (fotografía, pintura, escultura…) y conciertos musicales. Una de las citas que más público reúne es la ceremonia de clausura con una cabalgata por Constitution Avenue (desde la calle 7th hasta la 17th) con bandas de música, carrozas y coloridos globos de helio gigantes.
Adiós al gris, bienvenido el color
India recibe la primavera por todo lo alto con su festival ‘Holi’. El evento principal tiene lugar el 24 de marzo cuando los vecinos se echan a la calle para lanzarse el ‘gulal’, pigmento de mil colores con el que se tiñen sus ropas blancas. Este acontecimiento tiene lugar principalmente en India, Guyana y Nepal y comienza la noche anterior con la quema simbólica de la mujer-demonio Jolikā, hermana de Jirania Kashipú (un temido rey demoníaco), en grandes hogueras. Con el fuego se eliminan también los pecados y culpas. Al día siguiente es tiempo de alegría y de celebración del ‘Dhulhendi’. Las calles se vuelven multicolor con los polvos que se lanzan unos a otros en señal de bienvenida a la nueva estación, así como de renovación y curación ya que los pigmentos están realizados con plantas medicinales. Durante este día se hacen regalos como cajas de dulces y centros florales.

El festival hindú Holi conmemora la llegada de la primavera. Foto: Tukaram Karve / Shutterstock.com
El festival hindú Holi conmemora la llegada de la primavera. Foto: Tukaram Karve / Shutterstock.com

Pero como la venida de la estación de las flores implica que se termina el gris y la nieve, en lugares como Rusia despiden al invierno con la ‘Máslenitsa’, una festividad que, al contrario que ‘Holi’ que es religiosa, tiene carácter pagano. Su finalidad última es de adoración a la naturaleza en su esplendor y por lo tanto a la primavera. Durante la semana que dura este festejo de origen eslavo se baila y se comen en familia los típicos ‘blinis’, crepes con mantequilla (el nombre de la festividad significa ‘la semana de la mantequilla’), alimentos lácteos que posteriormente durante la Cuaresma estarán prohibidos. El último día es el momento en el que todos se piden perdón y se arrepienten de sus pecados del año pudiendo así ser olvidados, algo que se hace en forma de quema de una enorme muñeca de paja que los niños han construido. Tan importante es esta tradición en todo el país que se cree que quienes optan por no festejarla tendrán una vida infeliz.

Festividad de Máslenitsa en San Petersburgo, Rusia. Foto: Oleg Proskurin / Shutterstock.com
Festividad de Máslenitsa en San Petersburgo, Rusia. Foto: Oleg Proskurin / Shutterstock.com

Equinoccio de primavera en Teotihuacán
Y como astrológicamente la primavera también es protagonista del equinoccio que lleva su nombre, existen tradiciones que festejan este día de forma mística. El mayor ejemplo es bastante desconocido y se lleva a cabo en Teotihuacán, ‘Ciudad de los dioses’, un sitio arqueológico que está a sólo 40 kilómetros de México D.F. y que supera en visitas a Chichén Itzá. Fueron precisamente las culturas prehispánicas como los mayas quienes primero estudiaron este fenómeno en el que los días tienen la misma duración que las noches. El equinoccio, que ocurre también en otoño, se conmemora principalmente en la Pirámide del Sol, donde el astro rey incide perpendicularmente. Además de la llegada de miles de curiosos, el festejo destaca por los globos aerostáticos que sobrevuelan la zona arqueológica.

Equinoccio de primavera en la ciudad sagrada de Teotihuacán, México.
Equinoccio de primavera en la ciudad sagrada de Teotihuacán, México.

No hay comentarios

Dejar comentario