Te damos 4 pistas para que no te timen en los bazares turcos, donde podrás adquirir desde antigüedades y recuerdos hasta los productos más modernos

De compras por Estambul

Estambul no es, en absoluto, un paraíso para aquellas personas que no quieren perder el tiempo en realizar una compra. En prácticamente todos los países árabes, América del Sur y Asia, antes de adquirir algo, debes negociar su precio, ya que en eso consiste el trabajo del vendedor.

  1. Contacto visual. Lo primero que se debe hacer cuando se entra en un bazar es ojear los artículos que interesan y evitar mirar directamente a los ojos de los comerciantes si no va a adquirir ningún producto. No es de mala educación desviar la mirada pero sí está mal visto rechazar un té.
  2. Rehuir ganchos. Por los bazares hay personas deambulando que ofrecen insistentemente visitas a las fábricas de alfombras o a las tiendas de muebles. Acepte únicamente la propuesta si está interesado en hacerse con algún producto ya que los comerciantes gastan mucho tiempo en mostrar su mercancía.
  3. Negocia con sonrisas. Inicia la conversación con el vendedor con un saludo y a continuación pregunta el precio del objeto en el que estás interesado. El vendedor te dará un precio al menos tres veces mayor que el valor final aunque dependiendo de la nacionalidad del turista dan uno u otro precio. El truco está en ofrecer la mitad del precio que el vendedor te ha propuesto y a partir de ahí el acuerdo al que se llegue será aceptable. Normalmente se puede bajar hasta un 40% del precio inicial.
  4. Comprobar el objeto. Antes de pagar, hay que echar un vistazo a lo que vamos a comprar y cerciorarnos de que no está dañado el material o de que no nos den el cambiazo.

 

Bazares de Estambul

Los mejores bazares de Estambul

Además de sus edificios históricos, la ciudad turca está repleta de opciones para ir de compras. Aquí, tanto los viajeros que buscan antigüedades, como los que buscan productos más modernos, como los que quieran llevarse un recuerdo de la ciudad, encuentran su tienda. Una de las cosas imprescindibles es buscar e intercambiar productos en el Gran Bazar.

Kapali Çarşı
El Gran Bazar es uno de los puntos más conocidos de Estambul, uno de los más variados mercados del mundo y el más grande de Turquía. El Gran Bazar, que ocupa un total de 35 hectáreas, unas ochenta calles, cuenta con más de 4.500 tiendas en las que trabajan más de 15.000 trabajadores. Además de las tiendas, el Gran Bazar dispone una mezquita, doce capillas o mescid, un pozo y seis fuentes. Siendo así no es de extrañar que de él se diga que es una ciudad fundada para el comercio.
Entre los objetos más preciados a la venta en este enorme mercado, destacan los samovares, los narguiles o pipas de agua, los trabajos de orfebrería y cobre, las piezas de ónice, los rosarios, disfraces para niños, trajes de bailarina de la danza del vientre, cajitas de madera, de nácar y de marfil y, por supuesto, la joyería con sus bellos diseños.
Quizás haya perdido un poco del aire oriental que tenía en sus orígenes, pero la esencia de este mercado sigue siendo la misma. Dieciocho puertas dan acceso a este gigantesco mercado. La más importante de todas es la de Nuriosmaniye, que lleva un escudo muy revelador de lo que espera dentro. Se representa una pistola, un libro, la bandera y la puerta de Beyazit con el lema del Sultán Abdülmecid: Dios quiere al que hace negocios.
Durante la época otomana, el Kapali Çarsi no sólo era el mercado más importante de la ciudad, sino que, además, funcionaba como bolsa y banco. En los comienzos, las calles del Gran Bazar olían a especias, a cuero, a telas y a madera. Durante la época de la esclavitud, también fue el mercado de esclavos. A pesar de haber perdido estas tres funciones, sigue siendo igual de vital para la economía de la ciudad pues mueve una gran cantidad de divisas cada día, aparte de ser el centro del trabajo de oro. Se ha calculado que por las tiendas del Bazar pasan unas 15.000 personas diarias y que en los escaparates de los 1.500 joyeros hay unas diez toneladas del preciado oro.

Mısır Çarşısı
Este mercado, también recibe el nombre de Mercado Egipcio por ser el lugar donde se vendían las especies traídas de Egipto durante la época otomana, se encuentra en el muelle de Eminönü, justo enfrente del Puente de Gálata. En el bazar de las especies hay noventa y siete tiendas. Fue construido en el año 1660 para poder financiar el Külliye de la Mezquita Nueva. Tiene forma de cruz invertida y sus cúpulas están cubiertas de plomo. Las seis puertas del mercado se abren en diferentes posiciones.
En el mercado se pueden comprar docenas de especias y todo tipo de hierbas en pequeños paquetes preparados o en grandes sacos, por gramos. Aparte, entre las especialidades del bazar Egipcio se encuentran alimentos como pastirma (carne de ternera curada con especias), quesos, mermeladas, frutos secos, lokum (delicias turcas), esponjas naturales y varios perfumes orientales que se venden en pequeñas botellas.
El interior del bazar egipcio tiene una gran atmósfera mucho más oriental que el gran bazar y quizás el interior sea más interesante que el exterior. Merece la pena visitar el mercado de flores y de pájaros que se encuentra en un patio exterior del mercado.
Valide Han
Se construyó en 1651 y es el mercado de mayor tamaño de la ciudad. Los aromas de las especias que están en los almacenes impregnan el aire de olores. Desde sus cúpulas hay unas excelentes vistas de la ciudad.
Kabasakal Sokak
En esta calle de compras de Sultanahmet se encuentra el Istanbul Sanatlari Çarsisi o Mercado de Artesanía de Estambul. Está emplazando en la Cedid Mehmed Efendi Medresesi, un edificio del siglo XVIII completamente restaurado que funcionó como seminario de teología islámica. En este mercado se puede observar como los artesanos hacen los productos que luego ponen a la venta como porcelana, caligrafías, bordados a mano, cristalería o pinturas en miniaturas.

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