Mires donde mires, Nueva York puede ser tuya. Sólo desde aquí lo tendrás en 360º y a 381 metros del suelo, a vista de pájaro.

Se esperaba como agua de mayo y como ella también llegó con la primavera. Nos referimos a la inauguración el día 29 de mayo del observatorio del edificio One World Trade Center, en Nueva York, el más alto de la ciudad y que surge como sustituto del complejo de las Torres Gemelas, destruidas en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2011. Los arquitectos Daniel Libeskind y David M. Childs del estudio Skidmore, Owings & Merrill LLP son los artífices de World Trade Center, formado por cinco edificios, una terminal de transporte para pasajeros y un museo en recuerdo de las víctimas del 11-S. Pero quien preside de manera indiscutible el lugar es el One World Trade Center, también bautizado como The Freedom Tower (La Torre de la Libertad). Y no es nada casual su altura: los 1776 pies (541 metros) que la forman rinden homenaje al año en que se declaró la independencia americana.

Aunque no podrás llegar hasta el punto más alto (el edificio tiene una antena de 124 metros) te recomendamos que subas en cualquiera de los cinco ascensores ‘Skypod’ y pulses sin miedo el botón de la planta 100. La cifra impone, pero el resultado de esta acción lo hará todavía más. La subida, de sólo 60 segundos, te dará la sensación de estar ascendiendo por el exterior del edificio y te permitirá llegar al observatorio, repartido en tres plantas, de la 100 a la 102. Y ahora sí, empieza el espectáculo, así que respira hondo y relájate, el vértigo no es bien recibido en este lugar. La planta 100 corresponde al observatorio principal, conocido también como el nivel de descubrimiento. Y vaya si descubrirás… entre otras cosas, unas vistas de 360º de la ciudad que harán temblar de pura emoción tus retinas. El agua, el cielo y el bullicio de una ciudad que ni descansa ni deja descansar están a tus pies, y además de manera literal en el ‘Skyportal’, un amplio disco circular de cristal que ofrece imágenes en alta definición y en tiempo real de las calles que tienes debajo, concretamente a 381 metros de donde te encuentras. Y aunque no sea ni por asomo correcto mirar a nadie por encima del hombro… tendrías que cerrar los ojos para no hacerlo desde aquí.

Skyportal
f11photo / Shutterstock.com

Y seguimos ascendiendo porque la planta 101 apuesta por seducir directamente a tu estómago. Y es que si la emoción del entorno ha abierto tu apetito, estás en el lugar correcto. Tres opciones de restaurantes que pelean por llamar tu atención, pero no tienes por qué elegir cuando puedes dejarte caer por todas ellas si dosificas el hambre. El One Café cuida los detalles y por eso todos sus pasteles, carnes, quesos, sopas, ensaladas y sándwiches están hechos a mano utilizando como ingrediente principal el mimo de sus cocineros. Ideal para un tentempié por todo lo alto. One Mix es el rincón perfecto en el que degustar un vino o un licor con el auténtico sabor neoyorquino y brindar con tus acompañantes por este momento, o mejor aún, porque pueda repetirse. Y por último, One Dine es directamente un regalo para todos tus sentidos. ¿O se te ocurre otra manera de definir un menú gourmet de cuatro platos que te permitirá cenar en el mismísimo horizonte de Manhattan?

Y ahora, con el estómago lleno, es un buen momento para ascender hasta la planta 102, donde podrás asistir al teatro el See Forever, que ofrece una presentación audiovisual por la historia del edificio. Suponemos que no te habrá sorprendido encontrar aquí un teatro, ya te habíamos dicho que se trataba de un espectáculo, y como tal, vas a querer aplaudir cuando acabe la función.

See Forever
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Llegados a este punto, estarás de acuerdo en que lo que estás viviendo no tiene precio. Pero si nos ceñimos a la realidad, tampoco podemos ignorar que la entrada cuesta a partir de $32 (unos 28€) para los adultos y $26 (aproximadamente 22€) en el caso de los niños. Por la noche el precio se encarece, pero es que contemplar el iluminado y parpadeante ‘skyline’ de Nueva York bien lo merece. También la entrada es más cara si el observatorio se visita los fines de semana, y es que esta aventura está disponible los siete días de la semana, en horario de 9:00 a 20:00.

Y, como el edificio, el debate también ha sido de altura. Hoy en día el One World Trade Center puede presumir de ser el rascacielos más alto de Estados Unidos, arrebatándole así el título a la Torre Willis de Chicago (antes conocida como Sears), pero para ello ha tenido que mediar la comisión de arquitectos del Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano, encargada de definir los ranking de rascacielos, que con su decisión, ha intentado cerrar la polémica entre las dos ciudades. El conflicto estaba en si la antena del One World Trade Center se podía considerar como parte del diseño o como una simple antena de transmisión. La comisión llegó a la conclusión de que más que una antena es una aguja (a diferencia de la Chicago) porque es un elemento arquitectónico que forma parte del edificio. Lo que nadie puede discutir es que va a costarte mucho esfuerzo volver a bajar a ras de suelo.

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