Cuando conozcas este país no querrás hacer otra cosa que imbuirte en su historia y naturaleza… y por supuesto ir a Islandia. Comienza el viaje.

De ruta por Islandia

Día 1

En la ciudad de Reykjavík empieza el impresionante viaje hacia los grandes glaciares de Islandia. Trascurridos cuarenta minutos en coche apareceremos en el Parque Nacional Thingvellir, uno de los más significativos de la isla porque en él se encuentra una zona de fisuras, provocadas por el encuentro de las placas tectónicas americana y europea. La más grande alberga el cañón Almanagjá, presente en la historia islandensa, ya que en él se celebró la primera asamblea legislativa y judicial en el año 930.

Día 2

Cuarenta y cinco minutos separa Thingvellir del puerto de Lyngdalsheiði, donde nos espera la zona de Geyser, salpicada de surtidores de agua y de fango que lanzan cada cinco o diez minutos chorros de agua hirviendo. El más activo, Strokkur, llega a expulsar agua caliente en un abrir y cerrar de ojos, alcanzando los veinte metros de altura. Igual de repercusión tiene el espectáculo que nos muestra las cataratas Gullfoss, a diez minutos de la zona de las fuentes de agua caliente. Olvídate de cualquier fenómeno natural. En Gullfoss el agua se desploma en dos conmovedores saltos, en medio de un cañón que supera los 30 metros de profundidad. Pasado este escollo, el río prosigue su camino por la garganta, oculto por extrañas formaciones de columnas basálticas.

Día 3

Más adelante apareceremos delante del glaciar más pequeño de Islandia: Eyjafjallajökull. Por su color, gris, cualquier vulcanólogo nos diría que acababa de erupcionar. Y así es. Hace apenas 3 años tuvo a todo el mundo en vilo por la nube de cenizas que interrumpió el tráfico aéreo. De color negro también se quedó la cascada de Skógafoss, aunque poco a poco va recuperando su color original.

Islandia al natural

Día 4

Hacia los glaciares Eyjafjallajökull y Myrdalsjökull conduce un camino que parte de Skógar y que llega a Landmannalaugar.  Es inevitable quedarse prendado del marco que se abre ante nuestros ojos: extensos campos de lava negra, montañas de riolita de diversas tonalidades y formas y acogedoras fuentes de agua caliente.

Día 5

Retomando a la vía principal, nos dirigiremos hacia el pueblo de Vík, desde el que se ve de fondo el glaciar de Myrdalsjökull, que alberga uno de los volcanes más impetuosos de Islandia, el Katla y el que más destrucciones ha causado en los últimos años en las tierras próximas.

Día 6

Saliendo de Vík llegaremos al inhóspito desierto de Skeiarársandur, que comparte Parque con la montaña más alta del país, Oraefajökull y el glaciar Vatnajökull, a varios kilómetros del mar, y que custodia fuentes de agua hirviendo y volcanes con una gran actividad sísmica. El más activo, explota cada cinco o diez años, ocasionando lluvias torrenciales que acaban moviendo bloques de hielo enormes.

Día 7

Este último día nos vamos a encontrar con la laguna glaciar de Jökulsárlon. Mientras surcamos sus tranquilas aguas en barcas anfibias, aparecen flotando en el agua bloques de hielo que se desprenden del cercano glaciar Vatnajökull. En la localidad de Höfn, emplazada en el extremo del fiordo de Hornafjördur, ponemos punto y final a este apasionante e irrepetible viaje por Islandia.

8 Comentarios

  1. Islandia es una asignatura pendiente para mi, siendo fotógrafo y un verdadero friki de los viajes es uno de mis lugares soñados porque aúna mis dos pasiones.

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