La nieve que cubre el Pirineo de noviembre a abril constituye el principal patrimonio de este paraíso con innumerables propuestas de día y de noche

Esquí en Andorra

Si algunos países cuentan con modernos espacios para la práctica del esquí, Andorra se convierte en el máximo edén de los aficionados a los deportes de invierno y de montaña. Son dos las estaciones de esquí alpino más importantes: Grandvalira y Vallnord. Todas ellas se caracterizan por estar bien equipadas y excelentemente acondicionadas; además, la cercanía geográfica entre ellas permite a los aficionados pasar de una pista a otra sin gran dificultad. Además, el Principado posee un campo de nieve, Naturlandia-La Rabassa, ideal para el esquí de travesía y referente para los amantes de la naturaleza.

Estación de esquí de Grandvalira

El dominio esquiable de Grandvalira nació en 2003, fruto de la unión de Pas de la Casa – Grau Roig y Soldeu-El Tarter-Canillo, dos de las mejores estaciones andorranas.

Grandvalira es la estación invernal más grande de la Península Ibérica, con 193 kilómetros de pistas y 1.926 hectáreas.  Tiene 18 pistas verdes, 38 azules, 32 rojas y 22 negras con más de 970 cañones de innivación artificial repartidos por toda la estación.

Grandvalira no sólo ofrece esquí alpino o snowboard. Su privilegiado entorno natural presenta grandes atractivos para la práctica de otros deportes de invierno como el esquí de fondo, con más de 10 kilómetros de recorridos. La conducción de trineos de perros y motos de nieve o los paseos en raquetas son otras de las actividades invernales que complementan la oferta de la estación. Además, Grandvalira, debido a su configuración orográfica y a la dotación de infraestructuras, permite la práctica de los más variados deportes y  actividades como el parapente, paintball, vuelos en helicóptero, barranquismo, tiro con arco o rutas en bicicleta de montaña además de deportes más convencionales como el fútbol, baloncesto, padel, natación o tenis.

Altura de la cumbre: 2.640 metros – Superficie apta para esquiar: 1.926 hectáreas – Terreno para esquí avanzado/experto: 54% -Terreno para esquí intermedio: 25% -Terreno para principiantes: 21%

Estación de Esquí Vallnord

Estación de Vallnord

Vallnord, que ha surgido de la unión de las estaciones de Pal-Arinsal y Ordino-Alcadías, cuenta con un dominio esquiable de unos 91 kilómetros, repartidas en 88 pistas, con 44 remontes y 360 cañones de nieve artificial. Todas las pistas están interconectadas entre si a través de modernos remontes y cuentan con recorridos para todos los gustos y niveles.

En la zona norte de Andorra se encuentra el sector de Arcalís, con nieve en abundancia y buena calidad debido a la altura a la que está, entre los 1.940 metros y los 2.620 metros. Es perfecta para los esquiadores de nivel medio-alto, ya que la mayoría de sus pistas cuentan con bajadas pronunciadas. También cabe destacar sus modernas instalaciones.

Al noreste de la capital están los sectores de Arinsal y Pal, unidos por un teleférico que tarda 6 minutos en realizar un trayecto de 2 kilómetros. Arisal suele reunir a los esquiadores principiantes y de nivel medio, mientras Pal es la favorita de los expertos. Vallnord también permite la practica de innumerables actividades al aire libre.

Altura de la cumbre: 2.625 metros – Superficie apta para esquiar: 1.149 hectáreas – Terreno para esquí avanzado/experto: 44% -Terreno para esquí intermedio: 22% -Terreno para principiantes: 33%

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