Si prefieres dejar aparcado tu coche para disfrutar de los elefantes o tigres, te vamos a proponer cuatro inolvidables safaris diferentes para disfrutar a pie.

safaris a pie

El primero de ellos lo encontrarás en Zambia, concretamente en el Parque Nacional de Luangwa, que es la cuna del safari que se puede recorrer a pie, disfrutando de la concentración de vida silvestre que bordea el río Luangwa y sus lagunas. Aquí podrás disfrutar de las grandes manadas de elefantes, búfalos y antílopes por los que es conocido este parque. También hay leopardos, pero será cuestión de suerte que veas alguno, porque son más difíciles de detectar. El viaje combina una caminata de cinco días con la pernoctación en sus tres campamentos: Nkwali, Tena Tena (al que se llega en barco) y Nsefu, el primer campamento de Zambia, construido en 1950. Cada día caminarás una media de 10 kilómetros, con la motivación de que cuando termines, te espera una cómoda y encantadora cabaña con ropa de cama, y una curiosa ducha situada debajo de un árbol.

En segundo lugar, el Parque Nacional de los Volcanes, en el noroeste de Rwanda (conocida como la tierra de las mil colinas) es el sitio donde podrás caminar entre bosques de bambú en recorridos de tres o cuatro días para observar, muy de cerca, el hábitat natural de los gorilas que se encuentran en la zona. Debido a su vegetación, el lugar es un paraíso para los gorilas de montaña, y tú tienes la oportunidad de contemplar sus movimientos. Se estima que en el lugar viven siete familias de gorilas y ver cómo se desenvuelven en su naturaleza es todo un privilegio, pero no el único del que podrás gozar en este parque, donde también encontrarás itinerarios diseñados para conocer al mono dorado y un sinfín especies de aves. Y es que sólo en Rwanda hay inscritas más de 670 diferentes. La duración de las caminatas puede variar en función de los deseos del grupo, pero suele ser de entre dos y seis horas. Y ten en cuenta que el número de visitantes está muy limitado.

safaris a pie

El tercer safari que te proponemos es especialmente emocionante por el lugar en el que se encuentra: la reserva natural Selous, en el sur de Tanzania, el área protegida más grande de África. Dicen que acampar en medio de la nada es una de las experiencias más fascinantes de un safari, y tú tendrás la oportunidad de comprobarlo en este lugar que deslumbra con su variedad de ecosistemas: ríos, llanuras, bosques densos, lagunas y aguas terminales. Durante el día iréis en busca de los animales grandes que habitan el lugar: leones, leopardos, elefantes, rinocerontes y búfalos. También visitarás el río Rufigi, el sitio idóneo para observar hipopótamos y cocodrilos.

Y por último, te queremos contar el safari de tres noches que te espera en la región desértica de Kunene, en Namibia, que tiene la mayor concentración de rinocerontes del planeta. El Desert Rhino Camp, junto con la organización Save the Rhino te ofrece una visión excepcional del hábitat de la fauna al tiempo que contribuirás directamente con la conservación de estos animales. Acamparás en las reservas privadas de Palmwag, donde podrás coincidir con animales como gacelas, avestruces, cebras de montaña y el elefante del desierto, pero el punto culminante de este safari es el seguimiento de los rinocerontes negros. Tiene una capacidad para grupos de un máximo de dieciséis personas alojadas en ocho grandes carpas, a las que se regresa cada noche después de la caminata.

Los Big Five

La Reserva Nacional de Masai Mara, a pesar de ser una extensión del Serengeti de Tanzania, es una de las señas de identidad keniata. Sus suaves colinas albergan una rica diversidad de fauna salvaje y en ellas campan los animales en total libertad: no existen verjas ni otros obstáculos. Aquí podremos escuchar el rugido del rey de la selva, uno de los míticos big five.

Los Cinco Grandes
El león es el segundo felino más grande después del tigre y es fácilmente reconocible debido a su gran melena. Vive en manada y las defiende. Algunos machos pueden llegar a pesar hasta 250 kg y su longitud puede llegar a los 250 cm. Los ñus son sus presas favoritos.
En la reserva de Masai Mara no solo es fácil ver cazar en manadas a los grandes felinos, también abundan los guepardos, leopardos, elefantes, zorros de orejas de murciélagos, cebras, jirafas masai, jabalíes verrugosos, chacales, hienas mancadas, rinocerontes y búfalos.

El Monte Kenya en su día fue la montaña más alta de África y, aunque ahora ocupa la segunda posición, no ha perdido ni un ápice de su grandiosidad. La base irregular del monte, que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera al mismo tiempo por la UNESCO, está compuesta por doce glaciares. Además este es el único punto del planeta donde se puede hallar nieve a tan sólo 16 kilómetros del Ecuador. Los senderos del Monte Kenia, principalmente los que van por el este y el nordeste, conducen por zonas de cultivo y densos bosques tropicales y de bambú en los que viven monos, elefantes, búfalos y diversas especies de antílopes.
Aquí nos podemos perdernos a otro de los grandes, el rinoceronte negro, que a pesar de lo que diga su nombre, el color de su pelaje es gris. Llega a los 1,6 metros de altura y hasta 15.000 kg. Los rinocerontes negros tienen dos cuernos, uno de los cuales es más prominente. Está críticamente amenazado de extinción y es que durante años la caza del rinoceronte fue una moda entre las clases sociales más altas de los países desarrollados.

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