Recorriendo Egipto es posible trasladarse desde la época medieval que se respira en El Cairo, hasta la época faraónica que se respira en las pirámides.

Pirámides de Giza

El Cairo, Alejandría y Port Said son los vértices del triángulo que conforman el Delta del Nilo. Una tierra agrícola y de gran riqueza natural, que ha dejado también un importante legado cultural.

Alejandría

Alejandría, capital de la dinastía fundada por Ptolomeo, es un espejismo de la historia que se ha convertido en una ciudad moderna y única, con colores y olores propios. Se trata de una de las urbes más bellas de Egipto, la ciudad romana, llena de hermosas playas. La mítica Biblioteca de Alejandría, desgraciadamente hoy perdida, fue uno de los centros de saber más importantes del mundo antiguo, y en ella estudiaron Calímaco, Euclides y Dídimo, entre otros.

Catacumbas de Kom el Shuqafa

Este complejo funerario construido por los romanos en el siglo II a.c. está excavado en la roca y tiene tres niveles en los que se mezclan los estilos egipcio, griego y romano. La tumba principal es, en realidad, un pequeño templo decorado con todo lujo de detalles.

Columna Pompeyo

Columna de Pompeyo

Es lo que queda del Serapueum, la acrópolis dedicada al dios de Alejandría, Serapis, cuando en el año 391 los cristianos destruyeron el templo y su biblioteca.

Rosetta

A 65 kilómetros de Alejandría se encuentra la ciudad de Rosetta. En este lugar fue donde se descubrió la famosa la Piedra Rosetta, escrita en jeroglífico, demótico y griego, y gracias a la cual François Champollion, en 1822, abrió las puertas a la escritura egipcia tan vital para el conocimiento del mundo antiguo.

Uadi Natrum

El Valle de Natrum, situado por debajo del nivel del mar, fue en su época uno de los centros religiosos más importantes del cristianismo. Se cuenta que aquí hubo más de cincuenta monasterios y que, en las cuevas, llegaron a vivir cientos de monjes prácticamente aislados del resto del mundo. Todavía es hoy un centro religioso excepcional, de monjes austeros con largas barbas y hábitos negros.

Canal de Suez

En el templo de Karnak aparecen unos grabados que muestran la existencia de un canal que unía el Nilo y el Mar Rojo durante el reino de Seti I (1312 a.C.). En el 521 a. de C., el rey Persa Darío volvió a abrir el canal entre El Cairo y Suez. Siglos después, tras la marcha de los romanos, el canal ya no existía; por razones estratégicas prefirieron que permaneciera no navegable.

El Cairo

El Cairo es la cuna de una de las más importantes culturas de todos los tiempos, una ciudad única donde experimentar el peso de una historia milenaria.
Al oeste se extiende El Cairo Copto que, encerrado en el interior de la que fuera una fortaleza romana de Babilonia, reúne algunas de las iglesias cristianas más antiguas. Sólo dos kilómetros separan el núcleo moderno e industrial de la venerable El-Azahar, la universidad islámica más antigua, que se encuentra en el corazón de la ciudad. A medida que el viajero se aproxima al casco antiguo islámico se sumerge en un universo prolijo, en una variada  paleta de colores y aromas orientales. Al recorrer las calles de El Cairo el visitante se ve envuelto por las reminiscencias de una milenaria civilización mientras escucha, cinco veces al día, la llamada del muecín: ‘Allahu akbar’, ‘Dios es más grande’.

Pirámides de Giza

De las Siete Maravillas del Mundo las Pirámides de Egipto son las únicas que han conseguido sobrevivir al paso del tiempo. Para algunos egiptólogos, la innovación en la construcción de las pirámides radicaba, precisamente, en su forma. La Pirámide de Keops tenía una altura original de 150 metros, lo que la convierte en la más alta del mundo. Estaba compuesta por más de dos millones de bloques de piedra de dos toneladas y media de peso cada una. La Pirámide de Kefrén es la mejor conservada de este complejo, y donde se encuentra enterrado Kefrén, hijo de Keops.

La Pirámide de Micerinos es la más pequeña de las tres y la que ha sufrido mayores saqueos. Su forma es verdaderamente hermosa, y destacan sus primeras gradas de basalto.

Junto a las pirámides se levanta, imponente, la Esfinge, que se construyó teniendo como base formaciones rocosas naturales a las que se añadió piedra pulida. Se cree que representaba a alguna deidad aunque no ha podido saberse a ciencia cierta de quién se trataba.

Saqqara

Aquí se erige la Pirámide Escalonada de Zoser, la más antigua de todas, ubicada en un recinto donde además se pueden contemplar santuarios y patios.

Dashur

Otro conjunto de pirámides que se pueden visitar son las de Dashur. Las principales son la Pirámide Negra, denominada así porque al desprenderse la piedra caliza dejó al descubierto un color oscuro, la Pirámide Inclinada cuya inclinación varia de 54 a 43 grados, y la Pirámide Roja, la mejor conservada.

Menfis

Fue capital de Egipto en el periodo faraónico, antes de que lo fuera Tebas (actual Luxor). Con imaginación y observando los restos que quedan en su museo y en sus jardines se puede apreciar que antiguamente fue una ciudad majestuosa. En él museo destaca un gigantesco coloso de piedra que representa a Ramsés II, similar al que se trasladó a la Midam Ramsés. En los jardines se pueden contemplar las camas mortuorias en las que las sagradas vacas Apis eran sacrificadas.

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