Rocky Mountaineer visita lugares que son inaccesibles en cualquier otro medio de transporte como los paisajes de las Montañas Rocosas o la localidad de Kamloops.

Tren Canadá

Los espectaculares lagos y ríos, las románticas montañas y los exuberantes bosques que caracterizan el paisaje canadiense lucen en todo su esplendor a bordo del Rocky Mountaineer, uno de los trenes más placenteros del mundo que desde Vancouver atraviesa el oeste del país, conectando importantes ciudades.

Tienes la opción de viajar en dos tipos de vagones distintos. El primero, aunque es más económico, no te decepcionará, ya que a través de sus amplias ventanas panorámicas situadas en los laterales podrás contemplar todas las maravillas del camino. Pero si deseas vivir la experiencia con total intensidad, puedes elegir otros vagones de mayor categoría, cuya estructura superior también es de cristal.

El Rocky Mountaineer circula sólo los meses de abril a octubre porque las duras condiciones climatológicas del invierno en Canadá no aseguran las salidas. Además, los horarios de viaje son únicamente durante el día para no perder así ningún detalle del recorrido. Se puede hacer noche en cualquiera de las paradas y continuar la marcha la mañana siguiente. Todo está incluido en la oferta del pasaje, que se puede completar con otros servicios, como un crucero hacia la región de Alaska.

Todo Canadá en un viaje
Salida: Vancouver
Vancouver te sorprenderá por la limpia belleza que posee, quizás porque está situada en un lugar privilegiado, donde las escarpadas montañas de la costa norte se elevan desde el mar, y las calas y los bosques se entremezclan en las zonas residenciales.
En el Downtown de la ciudad encontrarás el TELUS World of Science. Un edificio, construido para la expo de 1986, que destaca por su cúpula geodésica. El espacio acerca el mundo de la ciencia a gente de todas las edades.
Situada en pleno centro de la ciudad, no puedes dejar de visitar la Vancouver Lookout, una torre mirador que fue inaugurada en 1977 por Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la luna. Los ascensores acristalados de la torre tardan 40 segundos en recorrer los 130 metros que separan el nivel del suelo del mirador. Una vez arriba, podrás disfrutar de las impresionantes vistas que ofrece del centro de la cuidad y de sus alrededores.
La mayoría de los lugares de interés son fácilmente accesibles desde los hoteles del centro. Gastown, cuyo nombre viene del fundador de la ciudad, le presentará como una barriada que, en la actualidad, es uno de los lugares turísticos preferidos, con todo tipo de restaurantes, bares, tiendas especializadas en ropa y artesanía, galerías de arte y, además, en este lugar hallarás el Viejo Reloj de vapor.
Otro barrio importante que no se puede escapar es el de Chinatown, al sureste de Gastown. Aquí se puede comprar todo tipo de objetos orientales. En West Pender esquina Shanghai encontrarás el edificio más estrecho del mundo, de tan sólo 29 metros de ancho, cuya construcción respondió a una apuesta y que alberga oficinas. Además, se debe visitar la Chinatown Millenium Gate.

De Vancouver a Kamloops
Descubierta por los colonos europeos en el año 1812, Kamloops se ha convertido en una importante localidad pesquera. Sus colinas atraen al público amante de los deportes de nieve. En verano, sus montañas, valles, cascadas y corrientes de aguas cristalinas convierten a la localidad en uno de los principales destinos elegidos por los canadienses para hacer turismo rural.
En esta encantadora ciudad podrás degustar la más rica gastronomía a base de trucha y lucio cocinados a la barbacoa, visitar la Galería de Arte de Kamloops y admirar la más completa colección de pinturas paisajísticas del autor canadiense A.Y.Jackson, que formaba parte del Grupo de los Siete. Merece la pena también acercarse al Museo Nativo de los Secwepemc. De la antigua tribu, se conserva algunos de sus artículos personales y utensilios de caza y cocina, y se ha recreado una aldea secwepemc.

Canadian-Rockies

De Kamloops a Montañas Rocosas
Salpicadas de ríos, lagos y cascadas de ensueño y paisajes ocultos por mantos blancos de nieve, las Montañas Rocosas ofrecen un paraje inigualable en el que se puede practicar actividades tan variadas como montar a caballo, hacer rafting, acampar o pescar. El Parque Banff, el más antiguo de la provincia, es famoso por albergar aguas termales y sulfurosas que hierven a 40 grados centígrados durante todo el año. Situado al suroeste de Alberta, en la frontera con la Columbia Británica, tienen un total de 25 picos que sobrepasan los 3.000 metros de altura. Entre las eminencias más conocidas se encuentra los montes de Norquay, que cuentan con numerosas pistas para practicar el esquí, mientras que la montaña Sunshine, de 2.730 metros, otorga a los turistas una espectacular vista de las Rocosas. Hay un sendero que conduce a la montaña Rundle, al lado del río Bow, desde donde se aprecia un conjunto de piedras calizas y ahuecadas llamadas hoodoos. En esta zona también se localiza el lago Louise, uno de los más fotografiados del mundo. Al lado del lago se levanta la Montaña Victoria, uno de los lugares preferidos para practicar esquí. Asimismo, en esta zona se emplaza el hotel más famoso de la zona, el Banff Springs, construido en 1888. Este castillo tiene su propio campo de golf y un minigolf.
Entre Banff y Jasper se encuentra el Parque Nacional de Jasper, con el Boulevard de los Glaciares, un bello conjunto de lagos, glaciares, valles y montañas. En el recorrido se pueden ver las cataratas Athabasca y el campo de hielo de Columbia, compuesto por nueve glaciares, entre los que cabe destacar el glaciar Crowfoot, por sus vistas impresionantes y el glaciar Peyto, el cual contiene un sedimento que le da una tonalidad azul turquesa a las aguas del lago Peyto. El pueblo de Jasper está rodeado de montañas y lagos majestuosos. Desde la montaña Whistlers se puede contemplar la montaña Robson, la más alta de las Rocosas, con casi 4.000 metros de altura.

De Montañas Rocosas a Toronto
Toronto se asienta en la provincia más poblada de Canadá y la más turística, pues está compuesta por ciudades con encanto y de impresionantes espacios naturales, como las Cataratas del Niágara, una maravilla de la naturaleza que se encuentra a tan solo 131 kilómetros de distancia de Toronto. El centro de esta enorme ciudad, de estilo victoriano, viene determinado por el trazado de la Yonge Street, que lo divide en dos. En este punto le esperan la Casa Loma, un majestuoso castillo de la época eduardiana. Sobresale por la elegancia y esplendor de sus bonitos jardines, su interior y sus torres. El Ayuntamiento, con dos torres circulares que rodean su blanca cúpula central, bordea el Osgoode Hall, la Corte Suprema de Ontario. Cuenta con exposiciones históricas del gobierno de la provincia y se puede visitar la Asamblea de la Legislatura.
En Toronto se encuentra la torre más alta del mundo, la CN Tower, con 533 metros de altura y que equivale a un edificio de 180 pisos. En ella se puede disfrutar de una agradable comida o cena, pues dispone de un restaurante giratorio. En la base de la torre se localiza el Tour del Universo, un viaje imaginario al espacio. A la altura de 447 metros está el Piso del Espacio, una montaña rusa que simula movimiento.

Ciudad canadiense

De Toronto a Montreal
La ciudad de Montreal se extiende sobre una isla, al pie del Mont Royal, y al borde del río San Lorenzo. Debes acercarte a la cumbre de Mont Royal donde dos miradores permiten admirar el espléndido río San Lorenzo y a lo lejos los montes San Bruno, San Hilario y el Monte Rojo. El conjunto de la ciudad está formado por 75 islotes, algunos de ellos la île des Soeurs, la île Bizard, la île de Sainte-Hélène y la île de Notre-Dame.
Montreal es una ciudad que cuenta con muchas iglesias, más de 400, y oratorios que ilustran su patrimonio religioso. En el bulevar René-Levesque se encuentran la Catedral de María Reina del Mundo, una copia de San Pedro de Roma, y la basílica irlandesa San Patricio, decorada con flores de lis y el Oratorio de San José, testigo de numerosos milagros.
La zona más atractiva de Montreal es el Vieux Montreal, la más antigua que se halla cerca del puerto. Si se quieren visitar museos, la urbe canadiense ofrece una amplia oferta cultural y es necesario resaltar, entre ellos, el Museo de Arte Contemporáneo, el de Bellas Artes y el Museo de Arqueología.

De Montreal a Halifax, última parada
Halifax es la ciudad más importante y la capital de la región de Nueva Escocia.  Su puerto sirvió de base naval aliada. Alberga el Fuerte de la Ciudadela, que data de 1749, siendo uno de los lugares de interés histórico más visitados de Canadá. La carretera circular que rodea la colina de la Ciudadela, le ofrecerá una de las mejores vistas del Puerto, que apenas ha sido modificado en los últimos 200 años.
El símbolo de la ciudad es el enorme Reloj del Pueblo, regalo del príncipe Eduardo de Inglaterra, para que todos llegasen puntualmente a sus labores. Para proteger el puerto se construyó la Torre Príncipe de Gales, que data de finales del siglo XVIII.
En las viejas bodegas del siglo XVIII se han construido tiendas, restaurantes, bares y otras atracciones donde se puede pasar un rato muy agradable. El edificio más antiguo de la ciudad es la Iglesia de San Pablo, que es a la vez la iglesia protestante más antigua del país.

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