Es una isla tranquila si se descansa en sus paradisíacas playas y desenfrenada si dejamos que el cuerpo aguante la animada marcha de sus discotecas

Vista de Ibiza

Sus calas, iglesias, acantilados, pinares, pueblos y animada vida nocturna se quedan, durante mucho tiempo, retenidas en la retina de los turistas que la visitan. La también llamada Eivissa (su nombre en mallorquín) sorprende a quien la visita por sus contrastes.

 

Día 1

Lo mejor es comenzar por la capital. La ciudad de Ibiza reúne en escasa superficie una amalgama de atractivos, desde la ciudad antigua a los barrios pesqueros de La Peña y La Marina, que se han transformado en las últimas décadas en una zona comercial y de ocio nocturno pero sin perder su encanto de barrio. Además, por la noche las calles que rodean el puerto se animan con la particular fauna pintoresca que desde siempre ha asombrado a los visitantes que se acercaban hasta la isla. El visitante inquieto no errará en ningún momento en la distinción entre el casco antiguo y el ensanche construido de forma acelerada en las últimas décadas. La tranquila belleza del puerto; la blanca y serrada arquitectura popular de La Peña, tan densamente poblada; la vida de la Marina; la fuerte elegancia de las murallas; el carácter de Dalt Vila y su carga histórica …. Para los amantes de los mercadillos, lo ideal es callejear por los alrededores del puerto y pararse ante los cientos de puestos ambulantes que encontrará a su paso.

 

Día 2

Situado a 20 minutos de Ibiza, San Antonio es una localidad famosa por sus inolvidables puestas de sol y el embrujo de las noches veraniegas. A principio de temporada sus playas están repletas de familias y parejas disfrutando de las fantásticas playas y aguas poco profundas. En cambio, en julio y agosto San Antonio se abarrota de jóvenes en busca de diversión nocturna. Existen numerosos ambientes y alternativas en lo que se refiere a locales de música y pinchadiscos. De su patrimonio monumental hay que destacar la Torre Comte y la parroquia de San Antonio.

 

Playa Santa Eulalia 

Día 3

Presidida por su espléndida iglesia-fortaleza, la localidad de Santa Eulalia del Río va a ser nuestra siguiente parada. Por sus alrededores se encuentran playas y calas de gran belleza, además de ofrecer numerosas ofertas de ocio para todas las edades. Su casco antiguo, la parroquia y sus calles encaladas contrastan con los modernos edificios de apartamentos que se construyeron en las décadas pasadas, manteniendo, casi con obstinación, su carácter y arquitectura típicamente balear. Junto al pequeño río que da nombre a la localidad, permanecen aún los restos de un acueducto romano.

 

Día 4

Este día disfrutaremos de Las Salinas. Los aficionados a la naturaleza tienen obligada la visita a estos humedales al sureste de la isla. Las Salinas es una Reserva Natural Marítimo-Terrestre que se extiende desde el sur de Ibiza, pasando por los islotes, hasta el norte de Formentera. Desde el año 600 a. C se ha extraído sal de esta zona húmeda de Ibiza utilizando métodos tradicionales para conservar su excelente calidad. En los sistemas dunares y los islotes viven razas endémicas de caracoles, escarabajos, abejas y la lagartija pitiusa. La gran cantidad de agua y transparencia de las aguas ha posibilitado que se desarrollen todo tipo de especies marinas, así como fondos rocosos, acantilados e infinidad de cuevas marinas. Es imprescindible mencionar las praderas submarinas de Posidonia oceánica por su extensión y por ser una de las mejor cuidadas del Mediterráneo. Este emblemático espacio natural del mediterráneo fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1999.

 

Día 5

A una hora en barco del puerto de Ibiza, se encuentra Formentera. Uno de los mayores atractivos de la isla es su singular paisaje salpicado de sabinares áridos, lentisco, romero y bruguera. Una de las estampas más típicas de la isla la protagonizan las bicicletas, útiles medios de transportes que se exhiben sugerentes en las casas de alquiler que hay repartidas por la isla. Poco más de cinco kilómetros de recorrido llano separan el puerto de una de las playas más reputadas de Europa. La reputación conduce a la masificación puntual en verano y en las horas centrales del día. Mas allá, la larga Playa d’en Bossa, que concluye visualmente con la torre de defensa de Sa Sal Rossa. Pronto empieza Freus, un paso marítimo que separa o une, según se mire, Ibiza y Formentera. Un rosario de islotes como Els Penjats, Espardell, Espalmador… conduce hasta el paso de Trocadores, un brazo de mar que separa Espalmador de tierra firme formenterense, la playa de Illetas.

 

 

Puerto Sant Josep

Día 6

Tampoco hay que dejar pasar la oportunidad de visitar en Ibiza San Josep de sa Talaia, donde se alza la montaña más alta de la Isla, Sa Talaia, y los islotes de Es Vedrà y Es Vedranell, a los que es posible acercarse en barca. Más la norte se suceden las playas de Comte, un magnífico entorno en el que sumergirse.

Día 7

Este último día en al isla podemos visitar el municipio de Sant Joan, en la parte norte de la isla, salpicado de cuatro pequeños pueblos: Sant Joan de Labritja, Sant Miquel de Balansat, Sant LLorenç de Balàfia y Sant Vicent de sa Cal. Aquí no nos debemos perder la iglesia fortificada de Sant Miquel, el poblado de Balàfia o el santuario de Es Culleram, donde estaba escondida la diosa Tanit. También sobresalen en este entorno virgen los puertos naturales de Portinatx o Sant Miquel y las playas de Portinatx, Cala Benirrás, s’Illot des Renclí, Cala Xarraca o la Cala Sant Vicent.

 

2 Comentarios

  1. Que gran guía para recorrer playas y calas de Ibiza… si os gusta el sol, playa y tranquilidad son excelentes. Os felicito… y cuando acabéis de visitarlas todas… os recomiendo un arroz de matanzas con un poco de ali oli casero.

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