Embarcarse en un crucero por el Mediterráneo es regresar a los orígenes de nuestra civilización. Es emular a aquellos marineros intrépidos que siempre buscaban nuevos destinos, lo cual les llevaría hasta las mismísimas costas de América. Hoy, los cruceros son lugares para la relajación, el disfrute y el placer, y entre ellos brilla uno con luz propia, el Costa Diadema. La última perla de Costa Cruceros está llamada a causar sensación allá por donde navegue así como en todos los turistas y viajeros que se animen a disfrutar de sus instalaciones, personal y servicios. Además, en Viajes Carrefour podrás contratar un crucero en el Costa Diadema con las mejores condiciones y con todas las garantías posibles.

Crucero por el Mediterraneo Costa Diadema restaurante
Crucero por el Mediterraneo Costa Diadema restaurante

El Costa Diadema. Un crucero por el Mediterráneo único

El trayecto del Costa Diadema que ofrecemos en Viajes Carrefour sale de Barcelona y regresa a ella pasando por ciudades tan importantes como Palma de Mallorca, Cagliari, Roma o Marsella.

Este impresionante navío, inaugurado en 2014, puede albergar  6250 personas a bordo (5000 pasajeros y 1251 tripulantes). Entre sus 1862 camarotes, hay hasta 130 con acceso directo al spa, 756 con balcón privado, 64 suites y 11 suites Samsara.

Crucero por el Mediterraneo Costa Diadema
Crucero por el Mediterraneo Costa Diadema

Además, los exteriores y las zonas comunes son realmente impresionantes. En ellos podrás elegir entre siete restaurantes con diferentes tipos de comida, así como hasta 15 bares como la Birrería, la vinoteca Huit-Huit, la Proseccheria Bar Bollicine o la Gelateria Amarillo.

Actividades para todo tipo de gustos

Además de comer y beber, en este lujoso viaje al Mediterráneo tendrás la posibilidad de divertirte y relajarte de muchas formas. Por ejemplo, el Samsara Spa, de 6200 m2, hace las delicias de los amantes de la relajación. Por su parte, los más activos podrán ejercitar los músculos en el gimnasio o en las cuatro piscinas a bordo, una de ellas polideportiva y otra con una cubierta retráctil. También hay zona termal, salas de tratamiento, sauna, baño turco, solarium UVA y piscina para talasoterapia.

No debes pasar por alto tampoco muchas otras actividades y oportunidades de ocio a bordo. Disfruta de las mejores obras con el teatro de tres pisos. Baila hasta desfallecer en, la discoteca o en el Country Rock Club. También podrás gozar de las mejores películas en su cine 4D.

Crucero por el Mediterraneo Costa Diadema restaurante 2
Crucero por el Mediterraneo Costa Diadema

Los más osados podrán pasarlo en grande en los monoplazas del simulador de la Fórmula 1 o en el Star Laser, que incluye un laberinto y un simulador de tiro al blanco. Y los amantes del juego pueden probar suerte en el casino.

En el Costa Diadema también es posible salir de compras por su centro comercial, leer tranquilamente en la biblioteca o ver cómo disfrutan los más pequeños en actividades como la piscina para niños con galeón y castillo de los piratas.

Las ciudades más bellas del Mediterráneo

El Costa Diadema sale, como decíamos, de Barcelona y transcurre por diversas ciudades del norte del Mediterráneo europeo. De este modo, en la Ciudad Condal los cruceristas podrán disfrutar de atractivos como las Ramblas, con el mercado de la boquería y un final en el puerto. También de la magnífica catedral de la Sagrada Familia, una de las obras más importantes de Gaudí, también autor del Parque Güell o de la Pedrera. Barcelona es su barrio de Gràcia y sus montañas, como el Montjuic, desde las que se puede divisar toda la ciudad y el Mediterráneo.

La siguiente parada, todavía en España, es Palma de Mallorca. La capital de las Baleares, con su magnífico puerto deportivo, sus callejuelas, sus mercaditos y su castillo de Bellver, es uno de los lugares más frecuentados por aquellos que optan por un crucero por el Mediterráneo.

De Cagliari a Roma

Crucero por el Mediterraneo Costa Diadema, Roma
Crucero por el Mediterraneo Costa Diadema, Roma

Desde Palma seguiremos rumbo al este hasta otra isla, la de Cerdeña, y su fantástica capital, Cagliari. En ella destacan monumentos como el castillo de San Michelle, el bien conservado anfiteatro romano o el bastión de San Remy, desde el que se tienen las mejores vistas de la ciudad. No te pierdas tampoco la Torre del Elefante o el puerto y barrio de la Marina, con casitas de colores y donde se respira un ambiente realmente singular.

Subiendo hacia el centro de la península itálica nos encontraremos con la pintoresca ciudad de Civitavecchia. Este puerto marinero, construido por Trajano en el siglo II, ha conservado la belleza de los puertos pesqueros mediterráneos clásicos y se suele incluir en cruceros como este por su originalidad y belleza.

De ahí llegaremos a Roma, la ciudad inmortal, y una de las preferidas por los amantes de los cruceros. Adentrarse en ella es volver al pasado, descubrir el Coliseo, maravillarse con sus catedrales e iglesias, comprobar su bullicio y su vitalidad. Por supuesto, una visita al Vaticano, el estado más pequeño de Europa, bien merece la pena porque, entre otras maravillas, podremos deleitarnos con la Capilla Sixtina o la plaza de San Pedro.

Savona, Marsella y regreso a Barcelona

Seguiremos subiendo por la costa oeste de Italia para encontrarnos, ya en el norte y muy cerca de Génova, con Savona. Esta pequeña población tiene gran cantidad de tesoros y de monumentos dignos de visitar como la Torre Piazza León Pancaldo, del siglo XIV, la Piazza Goffredo Mameli, con fachadas y edificios realmente bellos, la Catedral de Santa Maria Assunta, del siglo XVI, o la Fortaleza Priamar. Además, la cercanía con Génova hace que también esta sea casi de obligada visita.

Ya entrando en Francia, visitaremos la importante ciudad de Marsella. Durante mucho tiempo fue el mayor puerto del Mediterráneo y es aún la salida francesa a gran parte del comercio mundial como el que llega desde Asia a través del canal de Suez. El cruce de culturas que ha habido en ella desde hace siglos la convierte también en una de las ciudades más interculturales de Francia, lo cual se deja notar en su ambiente, en sus edificios, en su cultura y sus costumbres. Está, además, siempre abierta a los turistas. Y entre sus principales atractivos están sus fuertes, la Rive Neuve, el palacio de Pharo o el de la Bolsa y la siempre animada calle de la República.

De ahí, el Costa Diadema nos devolverá a Barcelona y lo hará con todos los recuerdos y experiencias vividos durante este inolvidable crucero por el Mediterráneo.

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