Para muchas personas conseguir sus ansiadas vacaciones en el último minuto es clave para que obtener unos increíbles precios. Sin embargo, otros prefieren andar con pies de plomo y realizar la reserva con varios meses de antelación e ir sobre seguro sin tener que preocuparse de más.

Y tú, ¿eres de los que adquieren los chollos de vacaciones a última hora? Para saber qué opción es más eficaz, veremos los pros y los contras de hacer la reserva a última hora.

Para ver qué te compensa más, lo principal es poner en una balanza las ventajas y los inconvenientes de dejar para última hora el destino de tus vacaciones.

– Pros de esperar a los chollos de vacaciones

Si eres una persona espontánea a la que le gusta dejarse llevar e improvisar cada paso que vaya dando, una de las mayores ventajas es que si reservas tu viaje a última hora el destino será prácticamente una sorpresa. Existen muchísimos oportunidades que salen en el último momento y dispones de poco tiempo para adquirirlas. Estas ofertas pasan desapercibidas muchas veces, así que solo el más avispado estará pendiente de las novedades.

Relacionado con lo anterior, otro beneficio es que no te agobiarás planificando los horarios ni organizando rutas por visitar. Simplemente te dejarás guiar por tu instinto aventurero.

Cartera vacía
Cartera vacía

Otra de las ventajas es que puedes ahorrar económicamente. En muchas ocasiones, en los alojamientos el precio se reduce conforme se acerque la fecha de la estancia ya que los propietarios no quieren que se queden libres. Los hoteles prefieren que las habitaciones se ocupen aunque sea a menor coste que dejarlas vacías.

– Contras de esperar al último momento

Uno de los grandes obstáculos que se presenta a muchas personas es que se ponen tan nerviosas esperando la gran oferta que, al final, en el último momento, les supera el estrés y no se deciden, perdiendo el viaje. Así, el mayor riesgo que corres por no planificarlo con tiempo es que al final acabes no yendo a ninguna parte.

Por otro lado, reservando con antelación podrás elegir entre más opciones en cuanto al alojamiento, destinos y horarios de vuelos. Sobre todo, si estás pensando en realizar un viaje a un lugar en concreto y en un hotel determinado, si esperas demasiado puede que te quedes sin disponibilidad o sin plazas en el transporte.

Asimismo, si eres una persona con cargas familiares o laborales, sujeto a un horario, tienes menos flexibilidad. Por ello, será más complicado que este tipo de ofertas de última hora se ajusten a los días de descanso que te han sido concedidos.

En conclusión, reservar unas vacaciones a última hora es para personas que funcionan por impulsos, no temen la incertidumbre y que disponen de cierta flexibilidad en su rutina. Sin embargo, si eres de los que lo planifica todo y te gusta tenerlo todo controlado y, además, estás regido por un estricto calendario, quizá no sea el modo más adecuado para tomarte ese descanso. Pero, no lo olvides, sea como sea, lo importante es disfrutar de ese viaje.

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