El Mercure Porto Centro ofrece en todas sus habitaciones conexión inalámbrica a internet, aire acondicionado, televisión vía satélite, baño completo, ventanal y mobiliario que ayuda a crear un ambiente acogedor y cálido. Cada estancia está dotada de todo lo necesario para descansar y relajarse tras una jornada laboral o de turismo por la ciudad.
El edificio es accesible para personas con movilidad reducida. Se ofrece un servicio de guardería, bajo petición, que te permitirá salir a cenar con tu pareja mientras tus hijos están cuidados a la perfección. En el hall hay un escritorio con información turística para poder visitar toda la ciudad y no perderte ninguna de las diversas atracciones turísticas de la misma.
La oferta de restauración la componen un restaurante, el Tribuna que está especializado en comida portuguesa, y una cafetería. En ambos puedes disfrutar de platos fríos y bebidas de primera calidad. El bar Moliere, con decoración relacionada con el mundo del teatro, es un agradable espacio para departir con otros huéspedes y relajarse antes de subir a tu habitación.
La recepción es el epicentro de toda la actividad del hotel. Cada viajero podrá recibir la ayuda necesaria para completar su viaje. La actitud, solícita y amable, del personal es básica para conseguir los altos niveles de satisfacción que alcanza este establecimiento. El esfuerzo por sacarle partido a todo el edificio se convierte en un extra a tener en cuenta por cualquier persona que desee conocer Oporto.
El Mercure Porto Centro es, por lo tanto, un hotel lleno de recursos para que no te consideres un huésped sino el afortunado usuario de una larga serie de servicios que están a la altura de los más exigentes. Si a este factor se le añade la posibilidad de conocer una ciudad Patrimonio de la Humanidad, el resultado es que cada reserva es un billete a mejorar tus vacaciones de forma inmediata.